Akumal, santuario de la naturaleza

El 22 de febrero de 1511, en las afueras de los arrecifes de Akumal (del maya "tierra de tortugas") el navío Santa María de la Barcaque encalló debido a una tormenta, dejando a la deriva a 17 marinos que lograron llegar a la costa para ser inmediatamente capturados por los mayas del lugar.

Quince de los 17 náufragos murieron a las pocas semanas y sólo Jeronimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero sobrevivieron, sería este último el que trascendería de manera histórica. Él se caso con la princesa maya Zazi y fue el padre de los primeros mestizos, también fue el responsable de adiestrar a los mayas en las artes bélicas y capitanear varios enfrentamientos en contra de los españoles. En cuanto al destino de Aguilar, sabemos que al llegar Hernán Cortes a Cozumel y saber de la existencia de Gonzalo y Jeronimo mando emisarios a rescatarlos, sin embargo sólo Jeronimo de Aguilar regreso con sus coetáneos para así convertirse en el primer traductor de Cortes.

En la obra de Diego López de Cogolludo “Historia de Yucatán” se afirma que Gonzalo Guerrero rechazó regresar con varias expediciones cristianas, y apoyó la expulsión de Francisco Hernández de Córdoba, Juan de Grijalva y Hernán Cortés (1518). Pero es cierto que en los años siguientes, los españoles estimaron que Guerrero se dedicó a entrenar a los mayas para defender su territorio, pues cuando Francisco de Montejo, en mayo de 1527, cruzó el Atlántico con 380 soldados en cuatro navíos, encontró serias dificultades para conquistar Yucatán.

En julio de 1531, el capitán Dávila partió con una fuerza hacia el sitio que hoy es Chetumal, donde suponían que vivía Guerrero y existían minas de oro; sin embargo encontró un lugar en abandono, y pese a que más adelante tomó a algunos mayas prisioneros, éstos lo engañaron diciéndole que Gonzalo Guerrero había muerto de forma natural, por lo que Dávila remitió informes a Montejo en Campeche sobre el supuesto fallecimiento. En realidad, Gonzalo Guerrero murió en agosto de 1536, cuando se enfrentaba a las tropas del capitán Lorenzo de Godoy para ayudar, con cincuenta canoas, a Cicumba, cacique de Ticamaya (Honduras), en el valle inferior del Río Ulúa.

Su agonía no fue muy prolongada. Una flecha de ballesta se clavó justo en su ombligo y le atravesó hasta el costado. Luego, ironías de la vida, un disparo de arcabuz remató al que fuera arcabucero. Sus hombres le sacaron del campo de batalla y le escondieron detrás de unas palmeras. Todos sabían que había llegado su hora, así que ninguno intentó extraerle la flecha para no aumentar su sufrimiento o acelerar su fin. Sólo pidió a sus más allegados que cuidaran de sus hijos y, al resto de sus hombres, más de un millar, que siguieran combatiendo. Pero el combate fue encarnizado. Tuvieron que replegarse y el cadáver de Guerrero quedó en campo enemigo.

Algunos españoles afirmaron luego haberlo visto: tatuado y vestido como un indio, pero barbado como un cristiano. Durante la noche, algunos de sus hombres rescataron su cuerpo y como postrero homenaje, lo lanzaron al río Ulúa, para que la corriente le llevara hasta el Océano de donde vino. El final de Gonzalo Guerrero en Puerto de Caballos, Honduras, queda relatado en la carta del Gobernador de Honduras, Andrés de Cerezeda, del día siguiente a la batalla, el 14 de agosto de 1536. 

Historia moderna

Unos siglos más tarde, en 1959 un buzo llamado Pablo Bush Romero, llegaría a Akumal motivado por su gran pasión el buceo. Se enamoró de estas playas y así empezó la historia moderna de este hermoso lugar. En aquellos tiempos en la zona sólo existía un cocal que se usaba para la copra. Pablo decidió quedarse y crear el Club Nacional de Buceo de México, cuya intención era invitar a los compatriotas a que vinieran a la zona a pasar sus vacaciones, de esta manera se comenzaba a posicionar a Akumal como destino turístico.

Si nos remontamos a la historia como tal, este cocotero era propiedad de Don Argimio Argüelles hasta que en 1958 Don Pablo Bush funda del CEDAM (Club de Exploración y Deportes Acuáticos de México) y compra miles de hectáreas para establecer en Akumal la sede de esta agrupación, cabe mencionar que  el CEDAM tenía un interés particular: la búsqueda de tesoros submarinos. Con esto se daba inicio a la fundación de la población de Akumal.

A Pablo Bush se lo considera el pionero en incentivar al turismo mundial hacia el sureste mexicano. Dicen que a él le pertenece la denominación de Caribe mexicano. Fue un excelente buceador amante del mar y de la caza de peces con arpón, pero además le dio a esta actividad un sentido cultural al promover y cuidar los tesoros históricos y arqueológicos. También fue el iniciador de las investigaciones de arqueología submarina con equipo autónomo de buceo.

Pesca y buceo en playas mexicanas

Él había nacido en Popotla, estado de México y vivió en el área de ciudad Juárez y El Paso, Texas desde los años 50. Descubre Akumal y se enamora. Realizando una expedición submarina en las costas cercanas a Akumal, Pablo descubre un barco que en 1741 se hundió en estas aguas, era el navío de Nuestra Señora de los Milagros. Este barco era conocido con el nombre de Matancero porque fue construido en el puerto de Matanzas (Cuba). Muchas piezas de valor sacaron de allí y hoy se encuentran en el museo de CEDAM, el cual él mismo fundó.

El CEDAM se dedicaba a preservar las riquezas encontradas en las aguas costeras de México. Se realizaron una serie de expediciones que son descriptas por Don Pablo en su libro "Bajo las aguas de México", allí cuenta aventuras emocionantes y variadas, este libro tuvo una primera edición en 1964 y reeditado en 2009 para los festejos de los 50 años de Akumal. Así era Don Pablo multifacético, fotógrafo, cazador, buzo, explorador, deportista, escritor y hombre de negocios, un hombre con una vida muy rica e interesante.

Pablo definía al Caribe Mexicano como una zona mágica, que atrae a todo aquel que lo visita, que tiene algo especial que solito hace que se promueva y que la gente que llega ya no se quiera ir, al caribe mexicano siempre se vuelva.

Qué, cómo y cuándo

Akumal esta localizado aproximadamente a 40 minutos o 37 km (23 millas) al sur de Playa del Carmen y a sólo 26 km (16 millas) al norte de Tulum, en la Riviera Maya. Es muy fácil llegar en autobús, taxi o en coche. La carretera es de doble carril y tiene muchas señalizaciones. Akumal es un paraíso para nadar, esnorquelear, bucear o ir de pesca. Hay bares, resaturantes y una oferta de hospedaje que satisface todas los presupuestos. Akumal es una palabra maya y su significado es “tierra de tortugas” ya que ha sido y sigue siendo uno de los lugares preferidos de las tortugas para desovar. Además, en Akumal se encuentra un Centro de Investigación ecológica no lucrativa dedicado a los estudios marinos esperimentales, la educación y la la protección de las tortugas marinas,

Uno de los principales atractivos de Akumal es su bahía de aguas transparentes, con sus palmeras inclinadas que parecen hechas especialmente para que uno vaya a acostarse debajo de ellas una vez que ha salido de darse un chapuzón en el agua cristalina. Es un lugar para relajarse, disfrutar del paraíso y enamorarse del Caribe. Otros atractivos son para los buzos, ya que la ciudad está cerca del segunda barrera de coral más grande del mundo. Usted podrá descubrir más de 200 entradas de cuevas y ríos subterráneos. Se trata de una experiencia única.

Akumal no es solo su bahía y cavernas, también puede visitar a unos pasos la caleta de Yalku, es un lugar espectacular y casi virgen para snorkelear, hay de toda clase de peces y por supuesto debe llevar consigo su equipo de snorkel para poder disfrutar de ésta caleta. Otro atractivo es la pesca deportiva, ya que para los amantes de esta actividad, es muy divertido y todos regresan con pesca.

Puerto Vallarta, belleza histórica

Hay una zona hotelera en Akumal que cuenta con opciones de hospedaje para cada presupuesto. Fácilmente puede encontrar marinas, restaurantes, bares y tiendas de conveniencia.

A Akumal debe llevar efectivo pero también se aceptan tarjetas de crédito; sin embargo, no es seguro que en todos lados las acepten. No olvide su equipo de snorkel porque aunque sólo esté en la Bahía tendrá mucho que ver debajo del agua.

Si su idea es nadar y snorkelear, las caletas de Kantena, Xaac, Bahía de la Media Luna son ideales para esto al igual que la laguna de Yalku que está a 2 km al norte de la población. En Yalku existen ojos de agua dulce y en su zona rocosa hay una gran cantidad de peces tropicales.

Los corales presentan formaciones tipicas de cavernas donde es frecuente encontrar tortugas. Existe un adoratorio maya construido en una isla de roca en la caleta de Xaac, lo cual muestra que los mayas habitaron este sitio, 2 km al sur de la población costera de Akumal se encuentra la Bahía Aventuras Akumal, bahía protegida por una barrera de coral que forma jardines muy próximos a la costa.
En 1985 comenzó a construirse un hotel pero su crecimiento se ha extendido a la creación de casas, villas y condominios.
4 km al sur se encuentra el Parque natural Aktun Chen de 400 ha de extensión, la cueva tiene tres galerías con formaciones de estalactitas y estalagmitas forjada por agua y carbonato de calcio a través de 5 millones de años y en la galería principal se puede observar un cenote.

Akumal no sólo es su bahía , con personalidad muy propia donde gran parte de sus pobladores permanentes y visitantes son norteamericanos que ha elegido este lugar para vivir o relajarse.
En la población existe un centro informativo en temas ambientales CEA centro ecologico akumal organización civil no lucrativa cuyo interés primordial es crear conciencia ecológica a los habitantes y visitantes, asegurar la calidad ambiental del destino, educar a la población, atentos a la preservación del arrecife y a la protección de las tortugas marinas ya que Akumal es uno de los sitios preferidos por estos animales marinos para desovar. . Las tortugas marinas dejan sus huevos en las playas de Akumal por la noches durante la temporada de anidación (fin de abril a octubre) o nadan en la bahía principal durante el día.

Podremos ir y venir en el día al encontrarse tan cerca de Playa del Carmen, pero si deseásemos quedarnos una noche o más, debemos reservar con tiempo, ya que, debido a las características ecológicas de la zona, no hay demasiadas construcciones, tan solo dos hoteles de grandes dimensiones y seis o siete hospedajes pequeños de casitas y cabañas.

Al estar protegida de manera natural por la isla de Cozumel y la barrera de coral situada justo enfrente, las aguas de las cuatro pequeñas bahías de Akumal (Media Luna, Turtle Bay, Akumal Sur y Bahía Príncipe) son sumamente tranquilas y están perfectamente dotadas para actividades acuáticas como el snorkel o el buceo. Su longitud es de apenas 5 kilómetros. Su nombre, en lengua maya, significa “tierra de tortugas” y precisamente eso, tortugas, veremos a cientos en nuestras inmersiones. Pero, cuidado, las tortugas han elegido este lugar desde hace miles de años para depositar sus huevos, depende de nosotros que sigan haciéndolo, así que deberemos respetar a estos tranquilos habitantes de Akumal haciendo caso de las indicaciones de las autoridades y los expertos que nos acompañen en las inmersiones. Las tortugas desovan en este lugar durante los meses de abril y mayo, y será en julio y agosto cuando podamos ver miles de pequeñas tortugas corriendo por las playas hacia el mar.

No en vano, en este paraíso podemos visitar el Centro Ecológico de Akumal, unas instalaciones de una organización no gubernamental que se dedica al estudio y protección de los sistemas marinos de la Riviera Maya, en especial las tortugas y los arrecifes. Allí se ofrecen visitas guiadas con snorkel o buceo por las bahías y también rutas ecológicas por la selva para llegar a cenotes donde también se podrá practicar la inmersión.

En las selvas de alrededor se pueden encontrar vestigios arqueológicos menores, dentro de la impresionante riqueza arqueológica de la Riviera Maya, pero no están preparados para su exposición a los visitantes y son de difícil acceso. Por esto y más, estamos conscientes que tu viaje a esta tierra de tortugas será inolvidable y lleno de aventuras.