Cipriani: Una familia, un restaurante y un recorrido por Venecia

Venecia, la ciudad italiana de los canales, las góndolas, las máscaras de carnaval y los barcos de vapor, es un sitio muy visitado por millones de viajeros cada año. 

Fuera de los lugares turísticos y el recorrido por el gran canal, pocos conocen algunas de las historias que se vivieron en esta ciudad y que marcaron tendencias a nivel mundial, sobre todo en el tema de la gastronomía.

En nuestro gastrotour de hoy haremos un recorrido por la gastronomía italiana de la región de Venecia y conoceremos la historia de la familia Cipriani: su influencia y legado en cuanto a comida italiana para todo el mundo.

Todo empezó en 1929, cuando Giuseppe Cipriani, el fundador de este conocido restaurante internacional, trabajaba como barman en un Hotel de Venecia, donde tenía un cliente muy frecuente llamado Harry Pickering, quien siempre iba acompañado de su tía.

Un día llegó Harry sin su tía y Giuseppe lo vio muy triste, el cliente le comentó que su familia se acababa de regresar a vivir a Nueva York y lo habían dejado solo y sin dinero; fue entonces que Giuseppe le prestó a Harry los recursos suficientes para regresar a Nueva York.

En 1931 Harry volvió a Venecia en busca de Giuseppe para regresarle el dinero que le prestó más otra cantidad adicional; al saldar la deuda, le dijo: “Aquí está tu dinero, la única condición es que ya pongas tu propio lugar y éste lleve mi nombre”. Fue así como nació el famoso Harry’s Bar, uno de los más populares de Italia y del mundo, pues hasta Ernest Hemingway pasó por ahí a tomarse una copa.

Enfrente de ese bar veneciano nació Harry Cipriani, el primer restaurante que lleva como nombre el apellido de esta familia italiana. En la actualidad tienen 25 restaurantes en el mundo, entre ellos destacan las sucursales de Nueva York, Los Ángeles, Miami, México, Mónaco y Dubai.

En este lugar fue donde se inventó el carpaccio y el famoso coctel Bellini, que lleva puré de durazno blanco y vino espumoso.

El carpaccio nació cuando una clienta, que era la condesa Amalia Nani di Mocenigo, llegó al restaurante y dijo que su dieta era muy estricta por órdenes del médico y sólo podía comer carne cruda, entonces Giuseppe cortó la carne en ligeras laminas y le dio un toque con una salsa de mayonesa para que no supiera sólo a carne cruda.

El nombre se lo dio en honor a Vittore Carpaccio, un pintor italiano que le gustaba mucho a Giuseppe y en cuyas pinturas predominaban mucho los colores rojo, como la carne y el de la mayonesa, dando lugar a esta famosa entrada representativa de Cipriani.

Otro de los platillos más aclamados de la clientela son los boquerones, esos pequeños pescaditos que inundan de sabores el paladar de los comensales, haciéndonos recordar los sabores italianos del mar.

La pasta más representativa de Cipriani es el Tagliolini Bianchi con jamón y queso gratinado. También el Gnocchi de papas casero “al Gorgonzola” es otro de los platillos famosos.

Si algún día visitas uno de los restaurantes Cipriani (en México o en el Mundo), no puedes irte sin probar dos de sus postres, el merengue de Vainilla y el helado de Vainilla hecho al momento. 

El estilo Cipriani es muy sencillo, es una comida de la abuela que respeta los sabores de la comida italiana, especialmente de la región de Venecia.

Los ingredientes y productos son hechos en Italia, desde la pasta y la salsa, hasta productos elaborados, como los panettones, la focaccia y el vino.

En cuanto al diseño, la idea de este restaurante en la Ciudad de México es que los comensales se sientan como en un viaje de un crucero, o en un camarote, pues se busca retomar el espíritu original de Cipriani en Venecia y ambientar el lugar con pantallas que proyectan imágenes del mar y olas en movimiento para que la gente sienta que se encuentra a bordo de un barco en el gran canal.

Cipriani México

Avenida Presidente Mazaryk 311. Colonia Polanco.

Teléfono para reservaciones: 55 85261595