Ixtapa Zihuatanejo, lo mejor de dos mundos

Por: Pedro Escobar. Twitter: @p_escobarg.

Ixtapa Zihuatanejo es la prueba de que el paraíso tiene muchas caras. Aquí, el encanto de un pueblo de pescadores y el lujo de los grandes resorts coexisten para demostrar que los polos opuestos se complementan.

A este paraíso se viaja una vez y se regresa mil veces.  Nunca basta un viaje para descubrir todo lo que este rincón de mar, playa  y verdor ofrece al viajero. Separadas por una carretera de 10 kilómetros de distancia, este par de ciudades gemelas exigen al visitante despojarse de las expectativas y dejarse sorprender por las maravillas de la Costa grande de Guerrero.

Zihuatanejo, tradición y modernidad

Zihuatanejo es la cara amable de la costa guerrerense. Un oasis de sol y playa donde el lujo y el encanto coexisten en una curiosa combinación entre hoteles boutique de cinco estrellas, como el legendario Viceroy en playa La Ropa y las tranquilas posadas y hotelitos independientes en playa La Madera, donde los paseos en lancha, los deportes acuáticos y los restaurantes de playa son un lujo al alcance de cualquiera.

En Zihuatanejo, el turista se convierte en viajero cuando se conoce las historias de quienes aquí habitan. Para experimentar el encanto del pueblo vale la pena darse una vuelta por los mercados del centro y entablar una buena charla con los productores de hortalizas, frutas y quesos frescos del mercado municipal campesino o escuchar las historias de los lancheros y pescadores que ofrecen desde muy temprano sus servicios y la pesca del día en las carpas que instalan sobre playa La Madera.

El paseo del pescador es una visita obligada para el viajero curioso, ansioso por disfrutar la prodigiosa gastronomía de la costa. Para los amantes de los pescados y mariscos, La Sirena Gorda es un clásico que no se puede dejar pasar. La decoración del lugar, repleta de pinturas y esculturas de sirenas "talla extra" ya es por sí misma un atractivo,  pero son las joyas de la carta, como el huachinango tatemado, los tacos de marlin, los ceviches de pulpo y sus cocteles de mariscos, lo que hacen de este lugar una parada obligada en Zihuatanejo. Pero mucho cuidado, ten en cuenta que en Guerrero no se pescan mariscos,  por lo que el costo no será menor que en tu ciudad de origen.

Ixtapa, una utopía paradisíaca

Ixtapa y sus modernos complejos hoteleros de gran lujo ofrecen al viajero un exilio voluntario a un oasis lleno de comodidades,  placeres gastronómicos y la belleza de litorales como El Palmar, una playa certificada entre las más limpias de México.

Construida en la década de los setentas en lo que fueran inmensas plantaciones de coco, la zona hotelera de Ixtapa se caracteriza por su lujo y modernidad. Aunque algunos viajeros critican la falta de alma de Ixtapa en relación a su vecino Zihuatanejo, este paraíso artificial recibe a más de dos millones de visitantes al año y alberga verdaderos portentos de la arquitectura mundial.

Tal es el caso del hotel Las Brisas, del célebre arquitecto mexicano Ricardo Legorreta. Se dice que la magnífica edificación en forma de pirámide fue proyectada desde el mar, con el objetivo de adaptarse a la forma de la montaña y respetar la fauna y la flora de la zona.

El resultado es una obra maestra de la ingeniería mexicana, un lugar vanguardista en donde el viajero con mirada curiosa encontrará cientos de detalles de geometría imposible. Las Brisas cuenta con una impresionante vista a la costa, pero es de los pocos hoteles que tiene en cada una de sus habitaciones una terraza para disfrutar de la impresionante puesta de sol en el pacífico mexicano.

Ixtapa alternativo

Para los viajeros con espíritu aventurero, la Isla Ixtapa se perfila como un destino imperdible para la práctica del snorkel en alguna de sus cuatro playas, exclusivas para esta actividad.

Otra faceta del Ixtapa Alternativo es Barra de Potosí, un destino imprescindible para conocer las bellezas naturales de los manglares y observar en su hábitat a cocodrilos, cormoranes, garzas y aves endémicas a bordo de un kayak.

De regreso en la playa de Barra de Potosí, un característico pescado fresco a la talla, con tortillas hechas a mano y salsa de molcajete son un suculento manjar casero que no se puede dejar pasar.

Diversidad, tradición, encanto y modernidad. Ixtapa - Zihuatanejo es un destino con tantas facetas que resulta imposible conocerlas todas en un solo viaje.