Mahahual, el paraíso de cristal

*Con información de Playboy México.

Por: Luis de Cristóbal @luisdecristobal

A mis 32 primaveras y tras mucho viaje por el mundo, puedo decir y digo que el Caribe mexicano es uno de los lugares más impresionantes naturalmente sobre la faz de la tierra. Su luz, sus aguas cristalinas, el esplendor de su fauna y florason un caleidoscopio para los ojos, paz para el alma y un nexo de conexión de nuestras agitadas mentes con la madre naturaleza

Desgraciadamente, también es un imán para las ansias humanas de lucro, que se benefician destruyendo o explotando la fuente. Por todos es sabido que el Estado de Quintana Roo ha sufrido, sufre y sufrirá atentados naturales por una concepción, a mi juicio errónea, del desarrollo turístico. Mientras los seres humanos sigamos pensando que 70 años de nuestro paso por aquí son más importantes que la humanidad, estaremos en conflicto con la Naturaleza.

Afortunadamente, esto no sucede al 100%. Cada vez son más las personas y organizaciones conscientes que construyen un turismo sustentable desde los valores y la responsabilidad. Y también existen lugares a los que no ha llegado ese dilema. Un claro ejemplo es Mahahual, el lugar en el que el tiempo se detiene. El lugar que gracias a no definirse, se mantiene vivo y virgen.

Y es que hoy en día existen muchos tipos de conceptos turísticos que conviven y que enarbolan banderas distintas en los ambientes paradisiacos. Existe el turismo masificado, el austero que busca atraer mochileros, el de lujo, el eco-boutique o eco-chic y alguno más. Mahahual no es ninguno de ellos y puede que ahí resida parte de su encanto. Mahahual es una playa a la que le han salido pequeños restaurantes y hoteles como hongos alrededor, sin aparentemente tener un plan. Quizás ese sea el mejor plan. ¿No creen?

Parte de la magia de un lugar como Mahahual es, precisamente, salir de nuestro orden y control cotidiano y dejarnos llevar por la naturaleza. Y es que son las aguas de cristal, la arena blanca, el coral y su vecina selva quiénes se van a encargar de tu confort cuando la visites. Porque el “Mahahual humano” no te tiene preparado un concepto, pero el “Mahahual natural” sí. Su concepto es que te vuelvas a encontrar contigo mismo y que su belleza inunde tus sentidos.

Frente a sus costas, una de las barreras de coral mejor conservadas en el mundo, que a su vez alimenta al manglar, que a su vez alimenta al coral. Entre medias, una blanca playa para pasear, donde los cangrejos se camuflan entre las algas que el mar abandonó. Pequeños barcos pesqueros y turísticos, muelles de madera deshecha por el salitre y nubes de color nieve son una y mil postales para los ojos o para los lentes de las cámaras.

Quizás, como dicen muchas veces los abuelos, maestros y sabios, ante la duda es mejor dejar las cosas como están. Mahahual es un lugar para entender que la Naturaleza no nos necesita, pero que nos regala el privilegio de poder disfrutar de sus maravillas, a cambio de dejarla, como mínimo, como la encontramos. Así los siguientes visitantes podrán seguir disfrutando de este caleidoscopio de cristales blancos, azules y verdes llamado Mahahual.