Canadá, 4 destinos para exploradores alternativos

Por: Ale Mireles, Iván Victorio y Cindy Agustín. Fotos: Pepe Treviño, Federico De Jesús.

Canadá se ha puesto en boga otra vez. La paridad del dólar, la flexibilidad migratoria y eliminación de la visa hacen que este país sea incluido de nuevo en las listas de los sitios a conocer por los viajeros serios.

Aunque cuenta con ciudades vibrantes y otros atractivos en donde la naturaleza dicta el estilo de viaje a seguir, también ha marcado una tendencia para los expedicionarios que desean vivir exploraciones alternativas, alejadas de los lugares comunes y destinos conocidos por los turistas cronometrados que no logran vivir la esencia canadiense.

AURORAS BOREALES

Este viaje es lo más parecido a una abducción espacial. Si bien hace más de diez años estas expediciones ya se encontraban en los folletos de agencias de viajes especializadas en México, las auroras boreales ya conforman parte del catálogo de vivencias que hay que experimentar alguna vez en la vida.

Para ello hay que viajar a Yukón, específicamente a la ciudad de Whitehorse, uno de los mejores destinos para admirar este fenómeno natural; una región en donde la naturaleza puede hacer sentir miserable a cualquier citadino que crea haberlo conocido todo.

Para disfrutar de esta experiencia hay que hacerlo con la ropa adecuada: ropa térmica, botas para nieve y buenas chamarras de invierno, pues algunas veces la temperatura desciende hasta los 45 grados bajo cero. Aunque también hay que saber que los touroperadores turísticos incluyen ropa especial para que el turista disfrute del itinerario.

Ataviados con grandes trajes térmicos –como de astronauta–, a las 12:00 am y con los últimos rayos del sol todavía en el ocaso, un guía recoge a los viajeros para que suban a un bólido 4x4 para partir por los caminos nevados que en 1896 formaron parte de la ruta de la fiebre del oro. Por las mismas veredas que fueron transitadas por los exploradores que buscaban las valiosas pepitas. La camioneta equipada con neumáticos especiales para rodar en la nieve continúa hasta un campo en una extensa planicie, en donde sólo hay una pequeña cabaña que funciona como resguardo durante la velada (incluye café y chocolate caliente), la cual se puede extender hasta por horas para admirar las mágicas luces en el cielo, pues las auroras boreales son un fenómeno natural que no tiene palabra: para que se formen deben conjugarse diversos factores climatológicos.

Más de 4 mil dólares invertidos en este viaje no aseguran que el visitante logre un avistamiento de éstas a la primera. Consciente de ello, habrá que llevar una botella de whisky canadiense para aguardar, como un cazador celestial, el avistamiento de tal fenómeno.

Pero una vez que una pequeña luz de color verde se mueve como un gusano gigante en el cielo, los visitantes comienzan a gritar de júbilo. Se trata de una alucinante ilusión óptica que por momentos pareciera dejarse tocar. Es un orgasmo cósmico.

A las seis de la mañana, con los ojos hinchados, al final todos suben a la camioneta para regresar a la ciudad. Si se corre con suerte el espectáculo puede continuar para ser visto durante el trayecto carretero de regreso a l hotel, como si se tratara de una cortina de luces multicolores para cerrar el telón de este enigmático show natural.

La mejor época del año para ver auroras boreales es entre octubre y febrero, ¿por qué? Resulta que esta temporada es cuando las noches son más largas y oscuras. 

En la red: travelyukon.com

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ROAD TRIP POR LA 99

La autopista 99 se denomina así originalmente por la vieja carretera 99 de Estados Unidos, que iba de la frontera de Estados unidos con México en Calexico, california, a la frontera de Estados Unidos con Canadá, en Blaine, Washington.

Te faltarán días en el itinerario siempre que visites Vancouver en la Columbia Británica, no solo por la cantidad de actividades que puedes hacer en la ciudad, también por todo lo que llega a sorprenderte cuando te sales de la ruta cotidiana en un auto equipado con tentempiés, cervezas, la cámara lista para lo que encuentres en el camino y nula necesidad por llegar pronto a algún sitio.

El plan es quedarse en Whistler, la fecha de llegada será tentativa, es intrascendente cuando se trata de celebrar la vida que rodea Sea to Sky Highway, un tramo de la autopista 99 que comienza en Horseshoe Bay y se extendiende por 134km de riquezas naturales, lo que le ha dado el reco- nocimiento como una de las autopistas más hermosas del mundo.

Este es uno de esos viajes que maravillan detrás del parabrisas durante el trayecto y no implican ningún esfuerzo para descender cada tanto para maravillarte entre prolongados puentes colgantes, árboles que te harán torcer el cuello para alcanzar a ver dónde terminan, cascadas que no cabrán en el lente de la cámara, puertos salidos de una pintura, lagos de belleza que no imaginabas y paisajes que quedarán impregnados en tu vida.

Cuando tomes camino hacia el norte, es casi es seguro que no quieras esperar para visitar el puente Capilano, de 30 m. de altura y 140 m. de largo. Camínalo despacio para admirar la naturaleza alrededor. No dejes de atravesar Cliffwalk, un pasillo estrecho que te dará la sensación de estar volando sobre el bosque. Hay otro hermoso puente colgante de acceso gratuito que tampoco hay que perderse, está en el parque Lynn Canyon y te queda de pasadita.

A partir de Horshoe Bay sabrás que no hay posibilidad de meter reversa. Desde ese momento querrás presumir a quie- nes no viajaron contigo las fotografías de sitios como el bello embarcadero de Porteau Cove Provincial Park donde podrías pasar la noche acampando o desayunar en picnic para tomar energías y senderear, pescar o nadar en Murrin Park, no sin antes haber pasado por provisiones al pueblo minero Britan- nia Beach. El camino te llevará hacia Shannon Falls, las cas- cadas más altas en la Columbia Británica, a 335 metros sobre el nivel del mar, la vista es impresionante.

Valdrá la pena hacer una pausa para subir a la góndola Sea to sky y obtener vistas panorámicas de las montañas y el mar. Después te espera Squamish, el pueblo más grande de la zona en donde puedes practicar rafting y pasar una tarde embele- sada por la neblina y la complicidad de la montaña Stawamus Chief. Tu siguiente parada y tal vez un punto donde decidas quedarte más de un par de días será Whistler, que en verano y otoño ofrece variadas actividades al aire libre para disfrutar de la naturaleza. Cuando hayas descansado, conduce unos 20 minutos más al norte para conocer Nairn Falls Provincial Park, las cascadas tienen 60 metros de altura y ahí también puedes acampar. El plan contemplativo puede continuar por Garibaldi Provincial Park hasta llegar a Pamberton, donde la ruta 99 cambia de nombre.

ROCKY MOUNTAINEER

Desde su creación en 1990, Rocky Mountaineer, una empresa familiar de Columbia Británica, ha crecido hasta convertirse en la compañía privada de tren de lujo más grande del mundo, atendiendo a más de 1,7 millones de pasajeros en sus cuatro rutas.

Las provincias de Alberta y British Columbia comparten paisajes naturales como lagos, cascadas y glaciares que han posicionado a Canadá está en la lista de los países que maravillan con un recurso montañoso: Rocky Mountain. Y para conocer los bordes de estas provincias y ver a los osos en su hábitat natural, desde 1990 el servicio de tren de lujo llamado Rocky Mountaineer ha trasladado a clientes canadienses y de otras partes del mundo, con un su servicio de excelencia, a estos parajes arrancados de una novela romántica.

El tren ofrece 65 paquetes de viaje diferentes. Se puede calcular una inversión cercana a los 80 mil pesos que incluye un hospedaje por 16 días máximo. Como opción de partida desde la ciudad de Calgary en la Provincia de Alberta y al día siguiente se propone una visita el Parque Nacional de Banff, para ascender en el teleférico de Banff hasta la mon- taña Sulphur. Para el día tres se recorre al occidente de las montañas rocosas donde está el Parque Nacional Yoho; aquí se admira el lago Esmeralda descubierto por Tom Wilson. En el décimo día, los pasajeros han llegado a Alaska, Estados Unidos, para explorar el Bosque Nacional Tongass. Para el día trece, los pasajeros conocen el puerto de Ketchikan, llamada localmente “la primera ciudad de Alaska”, de donde se zarpa en barcos de excursión para observar los impresionantes acantilados y los fiordos. El viaje finalmente concluye en Vancouver. Las opciones de viaje se acomodan en días, donde el mínimo de tiempo es una semana; que se puede extender hasta 22 días, con desayunos, comidas y cenas incluidas. Las cenas elaboradas por el equipo de cocina de Rocky Mountaineer es uno de los servicios mejor reconocidos. En el año 2013, se imprimió el libro Eat Play Love: Regionally Inspired Cuisine by Rocky Mountaineer que demostró la complejidad de los platillos creados por los chefs ejecutivos, Jean Pierre Guerin y Frédéric Couton. “La idea de hacer un libro de los platillos que servimos, lo hicimos –comenta JP Guerin- porque no solo somos un equipo de cocina para un tren. Nosotros vendemos una experiencia culinaria en el viaje... vendemos un sueño”.

El equipo de hostess, formado por una treintena de personas dispuestas a hacer del viaje una hermosa realidad. Además de ofrecer siempre una agradable sonrisa, están atentos al cambio de zonas por las que cruza el Rocky Mountaineer, y son ellos los que avisan a los pasajeros dónde está un oso grizzly o un alce macho de astas prominentes. Los anfitriones están capacitados como guías y durante los tours en tierra demuestran su conocimiento geográfico e histórico de los lugares.

Desde 2013, este tren turístico conecta ciudades estadounidenses a través de la ruta Coastal Passage, por lo que llega hasta Washington y Seattle; pero siempre tiene de paisaje principal las montañas rocosas de Canadá.

EN LA RED: www.rockymountaineer.com 

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CALGARY STAMPEDE

Necesitarás de un outfit vaquero para vivir esta emocionante aventura en Calgary. Se trata de Stampede, una de las fiestas masivas más importantes del destino, considerada “El mayor espectáculo de la Tierra al aire libre”, en donde la parafernalia vaquera es el hilo conductor de esta gran fiesta.

La Calgary Stampede es un gran festival que se celebra cada verano en Calgary, Alberta, Canadá, durante 10 días (hacia mediados de julio aproximadamente). Es uno de los eventos más populares de Canadá y el rodeo al aire libre es el más importante del mundo. Es todo un acontecimiento para el viajero que nunca ha presenciado un evento de este tipo, conformado por rodeos con toros salvajes, hermosos caballos de colección, carreras de ca- rretas, degustaciones gastronómicas, artes y exposiciones agrícolas, shows, conciertos musicales y fiestas con fuegos artificiales.

Esta fiesta es estridente y muy divertida, no apta para los que huyen de las conglomeraciones debido a su afluencia. Incluso en 2006 batió el récord de asistencia en el décimo día de celebración con un total de 1,262.518 visitantes.

La fiesta comienza con el desfile de la Stampede, que tiene lugar el día de inauguración. Se trata de una de las tradiciones más antiguas del festival. Es liderado por la Calgary Stampede Showband y sigue una ruta de 4.5 km por el centro de la ciudad. El público que sigue el desfile por la calle ronda las 350, 000 personas, pero también es televisado y seguido por cerca de dos millones de perso- nas alrededor de la Tierra. Por ello es común que durante la Stampede la ciudad se llene de turistas luciendo sus mejo- res sombreros, chaparreras, camisas vaqueras y cinturones para inyectarle la atmósfera cowboy a la ciudad, en donde la mayoría de los negocios decoran sus escaparates y oficinas al puro estilo western.

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Pero la joya de la corona de esta celebración se lleva a cabo en los Stampede Grounds, terrenos localizados en el sudeste de la ciudad de Calgary, allí es donde se llevan a cabo las principales carreras, rodeos, torneos, jaripeos y exhibiciones. Es el espacio donde los entusiastas logran consumir grandes dosis de dopamina debido al gran ambiente, además de disfrutar de los festivales gastronómicos, muchos de ellos incluyendo deliciosos cortes de carne y, para los pequeños, panqueques gratis.

Sin duda el evento ha generado controversia debido al nú- mero de animales que anualmente mueren, sobre todo en las carreras de carretas. A pesar de ello, el festival cuenta con un gran apoyo social y no parece que estas muertes vayan a provocar la desaparición del icono cultural de Cal- gary, herencia que ha sido mantenida viva desde el año 1912, durante la era del Viejo Oeste canadiense.

EN LA RED: calgarystampede.com